Desarrollo de Ministerios

La Iglesia de Dios en Ciudad Arce Cuenta Con once Ministerios, caballeros, mujeres, jovenes, cristiana Educación, diaconos, Seguimiento, adoracion, accion social, Matrimonios, y Evangelismo Misiones y micro-empresa.

¿De qué manera estamos desarrollando cada uno de estos ministerios?

Aunque parezca muy sencillo, estamos desarrollando nuestros ministerios a través del DISCIPULADO al estilo de Jesús. Él es nuestro modelo. Sus huellas nos han quedado plasmadas en las Escrituras, específicamente en los escritos del evangelista Marcos.

Los lideres de cada uno de nuestros ministerios han estado por varios meses siguiendo y escuchando las enseñanzas del Maestro a través del programa de discipulado “La Carrera del Discípulo” y actualmente, después de haber finalizado el programa y de haber comprendido que como discípulos nuestra carrera dura toda la vida, ellos están participando en el programa de estudios del Instituto Bíblico de La Iglesia de Dios en El Salvador, en los niveles Avanzado y PMS o Programa Ministerial Supervisado.

Estos programas están siendo administrados por la Hna. Nohemí de Guzmán quien con la ayuda de Dios el año recién pasado dio la primera promoción de estudiantes graduados para la gran labor que esta Iglesia esta llevando a cabo en Ciudad Arce.  Nosotros creemos que la Iglesia no irá mas allá de donde sus lideres pueden llegar. De esa manera, como pastores le estamos apostando al desarrollo de lideres. !ADELANTE AMADOS LIDERES DE CIUDAD ARCE! Pronto llenaremos la Ciudad del evangelio de Jesucristo.

DEVOCIONAL DIARIO

Lectura: 1 Corintios 6:12-20.

“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” 1 Corintios 6:19

Mi garaje sirve de «almacén» de aquellas cosas que no encuentran un lugar en nuestro hogar y, francamente, hay momentos en los que me avergüenzo de abrir la puerta. No quiero que nadie vea los cachivaches. Así que, con regularidad, separo un día para sacarlos.

Nuestros corazones y nuestras mentes se parecen mucho a eso; acumulan muchos cachivaches. Al chocarnos con el mundo, inevitable, tal vez inconscientemente, tomamos pensamientos y actitudes impías, como pensar que todo en la vida gira a nuestro alrededor, demandar nuestros derechos o reaccionar amargamente hacia aquellos que nos han herido. Rápidamente nuestros corazones y nuestras mentes ya no están limpios ni ordenados. Y aunque pensemos que podemos esconder todo ese desorden, éste al final se hará evidente.

Pablo preguntó claramente: «¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?» (1 Corintios 6:19). Esto hace que me pregunte si Dios a menudo sentirá que está viviendo en nuestro desordenado garaje.

Tal vez sea momento de separar un día espiritual y, con Su ayuda, ponerte a trabajar para sacar los cachivaches. Deshazte de esos pensamientos de amargura. Mete en bolsas y echa fuera los viejos patrones de pensamientos sensuales. Organiza tus actitudes. Llena tu corazón de la belleza de la Palabra de Dios. Límpiate a fondo, ¡y luego deja la puerta abierta para que todos lo vean!__ JMS

Reflexión: No dejes que el Espíritu more en un corazón abarrotado. ¡Tómate un tiempo para limpiarlo hoy!

Pasión:

Toma la vida y ámala

Cuando un líder se expresa con pasión,
generalmente encuentra pasión como respuesta.

—John C. Maxwell

Cualquiera puede hacer las cosas superficialmente, pero una vez que has hecho un compromiso, tu sangre tiene algo particular, y es muy difícil detenerte.

—Bill Cosby, comediante

Salsa de pizza en las venas

En The 21 Irrefutable Laws of Leadership [Las 21 leyes irrefutables del líder], cuento la historia de las pizzas Papa John y cómo la compañía fundada en 1984 por John Schnatter, creció de 1 a 46 establecimientos en sus primeros siete años y de 46 a 1.600 en los siete años siguientes. El éxito fenomenal que la compañía experimentó en la segunda mitad fue debido a la Ley de Crecimiento Explosivo, que dice, «para aumentar el crecimiento, dirige a tus seguidores; para multiplicarlo, dirige a tus líderes». Pero ¿cuál fue la clave para el éxito de Papa John en los primeros siete años?

La respuesta es pasión. John Schnatter no solo come pizzas Papa John, sino que las respira, las duerme y las vive. Piensa en ellas con absoluta prioridad. Michael Speiser, analista de Lehman Brothers dijo en su revista Success [Éxito], «la pizza es la vida de Schnatter y la toma muy en serio».

La filosofía de Schnatter es sencilla y directa. «Concéntrate en lo que haces bien», aconseja, y «házlo mejor que nadie».

Lo que él hace bien es dirigir el negocio de más rápido crecimiento de su clase en el mundo; y lo disfruta tanto que siempre está en lo más reñido de las cosas.

Recientemente visitó una franquicia que pertenece a su esposa Annette, en el centro comercial de Louisville y encontró que el establecimiento estaba inesperadamente empantanado de órdenes. ¿Qué hizo él?, brincó adentro y ayudó a hacer pizzas por una hora y media. Esto es algo que le gusta hacer. Visita los establecimientos cuatro o cinco veces a la semana, casi siempre sin anunciarse, solo para estar seguro que todo marcha bien.

«Cuando a los veintidós años hablaba de mis sueños de un negocio de pizzas, la gente pensaba que estaba loco», ha dicho Schnatter. «Vendedores, banqueros y aun amigos solo se reían cuando yo les decía que abriría cinco o seis locales en un mes». Ahora normalmente se abren treinta locales por mes; un nuevo establecimiento cada día del año.

Pero Schnatter quiere expandir el negocio. Se abrió una nueva franquicia en Mexico y tiene planes de ampliarse a Venezuela, Puerto Rico y otros mercados extranjeros. No intenta detenerse sino hasta que esté a la cabeza como el más grande vendedor de pizza en el mundo. Solo podría hacer esto porque lo ama y le da todo cuanto ha recibido.

Al grano

Los expertos pasan mucho tiempo tratando de averiguar lo que hace a las personas exitosas. Casi siempre buscan sus credenciales, inteligencia, educación, y otros factores. Pero más que cualquiera otra cosa, la diferencia la hace la pasión. David Sarnoff de la RCA afirma que «nadie puede tener éxito a menos que ame su trabajo».

Si observas las vidas de líderes efectivos, encontrarás que casi nunca encajan en moldes estereotipados. Por ejemplo, más del 50% de todos los altos ejecutivos de la revista Fortuna 500 tienen promedios de C o -C en los primeros años de universidad.

Casi el 75% de todos los presidentes estaban en la mitad inferior de sus clases en la escuela. Más del 50% de todos los empresarios millonarios nunca terminaron los estudios universitarios. ¿Qué le permite a la gente que parece común, lograr grandes cosas? La respuesta es la pasión. En la vida del líder nada puede tomar el lugar de la pasión.

Echemos un vistazo a cuatro verdades sobre la pasión y qué pueden hacer por ti como líder.

1. La pasión es el primer paso para la realización

Tu deseo determina tu destino. Piensa en grandes líderes y quedarás impresionado por su pasión: Gandhi por los derechos humanos, Winston Churchill por la libertad, Martin Luther King Jr. por la igualdad, Bill Gates por la tecnología.

Cualquiera que viva por encima de una vida común tiene un gran deseo. Esto es cierto en cualquier campo: deseos débiles traen resultados flojos, así como un fuego pequeño produce poco calor. Mientras más fuerte sea tu fuego, más grande será el deseo y más grande el potencial.

2. La pasión aumenta tu fuerza de voluntad

Cuentan que un joven poco entusiasta se acercó al filósofo griego Socrates y le dijo con cierta indiferencia, «Oh, gran Sócrates, vengo a usted en busca de conocimiento».

El filósofo lo llevó hasta el mar, avanzó hasta lo profundo y lo sumergió por treinta segundos. Cuando lo soltó para que tomara aire, le pidió que repitiera lo que quería. El joven farfulló: «Conocimiento, gran conocimiento». Sócrates lo empujó debajo del agua otra vez, solo que ahora un poco más de tiempo. Después de repetirlo varias veces, el filósofo le preguntó: «¿Qué quieres?», el joven finalmente dijo, jadeando, «¡Aire, quiero aire!» «Bueno», respondió Sócrates, «Ahora, cuando quieras el conocimiento como quieres el aire, lo tendrás».

No hay sustituto para la pasión. Es el combustible de la voluntad. Si quieres cualquier cosa escasamente, no tendrás la voluntad para lograrlo. La única forma de tener esa clase de deseo es desarrollar la pasión.

3. La pasión te cambia

Si te dejas llevar por la pasión, en vez de por las percepciones de otros, llegarás a ser una persona más dedicada y productiva. Eso aumentará tu capacidad de impactar a los demás. Al final, tu pasión tendrá más influencia que tu personalidad.

4. La pasión hace posible lo imposible

El ser humano está hecho de tal forma que cuando cualquier cosa enciende el alma, las imposibiblidades desaparecen. Un fuego en el corazón levanta todo en su vida, es por eso que los líderes apasionados son tan efectivos. Un líder con gran pasión y pocas habilidades siempre sobrepasa a un líder con grandes habilidades y ninguna pasión.

Reflexionemos

A pesar del poder de la pasión, muchas personas en nuestra cultura parecen creer que la pasión es algo de lo que debemos estar recelosos. El sicólogo Tony Campolo ha hecho la siguiente observación: «Estamos atrapados en una etapa específica de nuestro genio nacional en la que no solo somos materialistas sino peor que eso; estamos convirtiéndonos en personas emocionalmente muertas. No cantamos, no bailamos, ni siquiera cometemos pecado con mucho entusiasmo».

¿Es la pasión una característica de tu vida? ¿Te levantas con entusiasmo por el nuevo día? ¿Es el primer día de la semana tu día favorito?, o ¿vives de fin de semana en fin de semana como sonámbulo a través de tu rutina de todos los días? ¿Qué tiempo hace desde que no puedes dormir porque estabas demasiado excitado por una idea?

Si la pasión no es una cualidad en tu vida, estás en problemas como líder. La verdad es que nunca podrás dirigir algo por lo cual no te sientas apasionado. No puedes iniciar un fuego en tu organización a menos que primero se encienda en ti.

Convencimiento

Para aumentar tu pasión haz lo siguiente:

•      Tómate la temperatura . ¿Cuán apasionado eres respecto de tu vida y tu trabajo? ¿Se nota? Haz una evaluación interrogando a varios compañeros de trabajo y a tu esposa sobre tu nivel de deseo. No serás un apasionado mientras no creas que la pasión puede hacer la diferencia en tu vida.

•      Regresa a tu primer amor . Muchas personas dejan que la vida y las circunstancias los descaminen. Piensa cuando comenzaste tu carrera, o incluso más atrás, cuando eras un niño. ¿Qué te desvió de tu camino? ¿Qué era aquello en lo que podías pasar horas y horas? Trata de recuperar tu antiguo entusiasmo. Después evalúa tu vida y tu carrera a la luz de esos antiguos amores.

•      Relaciónate con gente de pasión . Esto suena chistoso, pero dime con quién andas y te diré quién eres. Si has perdido tu fuego, acércate a alguien que lo pueda encender. La pasión es contagiosa. Trata de pasar tiempo con alguien que pueda contagiarte.

Para extraer diariamente

En 1916 el general Billy Mitchell, oficial de carrera del ejército de los Estados Unidos, fue asignado a una sección de la aviación. Allí aprendió a volar y esto se convirtió en la pasión de su vida. Aunque la aviación jugó un papel muy insignificante en la Primera Guerra Mundial, él pudo ver el potencial militar del poder aéreo. Después de la guerra comenzó una campaña para convencer a los militares de crear una fuerza aérea. Les demostró una y otra vez lo que podían hacer los aviones, pero encontró fuerte resistencia. Frustrado, en 1925 presionó al ejército para que lo procesara en un consejo de guerra. Un año más tarde renunció. Solo después de la Segunda Guerra Mundial fue exonerado y condecorado póstumamente con la Medalla de Honor. Mitchell estuvo listo a pagar el precio que fuera por hacer lo que sabía que era correcto. ¿Y tú?

ENCONTRANDO NUESTRO LLAMADO

Lectura: Efesios 4:1-16.

“Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados” Efesios 4:1

Una continua lucha que tenemos cuando intentamos seguir a Cristo es tratar de encontrar nuestro llamado en la vida. Si bien a menudo pensamos en términos de ocupación y ubicación, tal vez un asunto más importante sea el del carácter —el ser que provee la sólida base para el hacer: «Señor, quién quieres que yo sea?»

En Efesios 4, Pablo escribió: «Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados» (v. 1). Añadió a esto tres condiciones de «ser»: con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia «los unos a los otros en amor» (v. 2). Pablo escribió esto desde la cárcel, un lugar difícil donde siguió viviendo su llamado de parte de Dios.

Oswald Chambers dijo: «La consagración no es dedicarse al llamado en una vida para Dios, sino la separación de todos los demás llamados y dedicarnos nosotros mismos a Dios, dejando que Su providencia nos coloque donde Él quiera —en el trabajo, la ley, o la ciencia; en el taller, la política o las labores monótonas. Hemos de estar allí trabajando según las leyes y los principios del Reino de Dios».

Cuando somos personas correctas delante de Dios, podemos hacer cualquier tarea que Él nos mande, dondequiera que nos ponga. Al hacerlo, descubrimos y manifestamos públicamente el llamado que hemos recibido de Él.

Reflexión: Lo más importante no es lo que haces, sino lo que eres.

Pastor: Joel Guzmán